sarx

sarx - carne

VIDE


NT - mais de 150 entradas
E disse: Portanto, deixará o homem pai e mãe, e se unirá a sua mulher, e serão dois numa só carne? Assim não são mais dois, mas uma só carne. Portanto, o que Deus ajuntou não o separe o homem.
(Mat 19:5-6)

Vigiai e orai, para que não entreis em tentação; na verdade, o espírito está pronto, mas a carne é fraca. (Mat 26:41)

Os quais não nasceram do sangue, nem da vontade da carne, nem da vontade do homem, mas de Deus. E o Verbo se fez carne, e habitou entre nós, e vimos a sua glória, como a glória do unigênito do Pai, cheio de graça e de verdade. (Jo 1:13-14)


Tem vários sentidos: 1. o humano em contraste com o divino, como na sentença, "O Logos se fez carne" (João 1:14 (external link)); 2. a natureza humana decadente e pecaminosa em contraste com a natureza humana originalmente criada e habitando em comunhão com Deus; o homem quando separado de Deus e em rebelião contra Ele; 3. o corpo em contraste com a alma.

O segundo sentido é provavelmente o mais frequente. Se o termo é empregado neste sentido, é importante distinguir "carne" de "corpo" - soma -. Quando S. Paulo lista os trabalhos da carne em Gal. 5:19-21 (external link), ele menciona coisas como sedição, heresia e inveja, que não têm conexão especial com o corpo. Ainda no segundo sentido, carne denota o todo da estrutura alma-corpo na medida que um homem é redimido. A alma assim como o corpo se torna carnal, assim como o corpo e também a alma pode se tornar espiritual. Ascetismo envolve uma guerra contra a carne - no segundo sentido da palavra - mas não contra o corpo como tal. Philokalia-en

CARNE (sarx): indica - conforme al uso bíblico - la naturaleza humana, caída y pecadora. En este sentido el término incluye, por lo tanto, la realidad humana completa, alma y cuerpo. Otras veces es usado para indicar el cuerpo (soma) en contraste con el alma, subrayando así, aquellos impulsos desordenados del cuerpo hacia las cosas y las realidades corpóreas, que tornan difícil el gobierno de las facultades espirituales del hombre, y que se oponen a la aspiración del alma humana que tiende hacia Dios. InterText

Perenialistas

  • René Guénon
    • Bajo la relación de la realización, lo que hay que retener sobre todo de estas consideraciones, si la realización se cumple a partir del estado humano, es que el cuerpo mismo es el que debe servirle de base y de punto de partida; el cuerpo es su «soporte» normal, contrariamente a algunos prejuicios corrientes en occidente, según los cuales no se querría ver en él más que un obstáculo o tratarle como «cantidad despreciable»; la aplicación al papel que juega un elemento de orden corporal en todos los ritos, en tanto que medios o auxiliares de la realización, es demasiado evidente como para que haya necesidad de insistir más en ello. Por lo demás, ciertamente habría que sacar de todo eso muchas otras consecuencias que no podemos desarrollar al presente; concretamente, ahí se puede entrever la posibilidad de algunas transposiciones y «transmutaciones» muy inesperadas para quien jamás ha pensado en ello; pero, bien entendido, no es concibiendo el cuerpo según las teorías «mecanicistas» y «psicoquímicas» de los modernos como será posible comprender nunca nada de él (NA: En la doctrina islámica, las dos «noches» de que hemos hablado se representan respectivamente por laylatul-qadr y laylatul-mirâj, correspondientes a un doble movimiento «descendente» y «ascendente»: la segunda es la ascensión nocturna del Profeta, es decir, un retorno al Principio a través de los diferentes «cielos» que son los estados superiores del ser; en cuanto a la primera, es la noche donde se cumple el descenso del Qorân, y esta «noche», según el comentario de Mohyiddin ibn Arabi, se identifica al cuerpo mismo del Profeta. Lo que hay que destacar particularmente aquí, es que la «revelación» se recibe, no en la mente, sino en el cuerpo del ser que es «enviado» para expresar el Principio: Et Verbum caro factum est, dice el Evangelio (caro y no mens), y hay ahí, muy exactamente, otra expresión, bajo la forma propia de la tradición cristiana, de lo que representa laylatul-qadr en la tradición islámica.). Iniciación y Realización Espiritual: LAS DOS NOCHES
  • Frithjof Schuon
    • En otros términos, la sexualidad puede tener un aspecto de nobleza como puede tenerlo de impureza; hay en ella un sentido vertical, como hay un sentido horizontal, para utilizar un simbolismo geométrico; la carne es impura en sí misma, con o sin sexualidad, y ésta es noble en sí misma, en lo carnal como fuera de lo carnal; esta nobleza de la sexualidad deriva de su Prototipo divino, porque «Dios es Amor»; en términos islámicos, se dirá que «Dios es Unidad» y que el amor, al ser un modo de unión (NA: tawhîd), está por ello en conformidad con la Naturaleza divina. El amor puede santificar la carne, como la carne puede envilecer el amor; el Islam insiste sobre la primera de estas verdades, mientras que el Cristianismo insiste con preferencia sobre la segunda, con la excepción, bien entendido, del sacramento del matrimonio, en el que adopta forzosamente, y de alguna manera incidentalmente, la perspectiva judeo-islámica. DE LA UNIDAD TRASCENDENTE DE LAS RELIGIONES: VII

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Responsável

Murilo Cardoso de Castro Doutor em Filosofia, UFRJ (2005)

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