psyche

psyche - alma, vida

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Disse então Maria: A minha alma (psyche) engrandece ao Senhor, (Luc 1:46)

Eu sou o bom Pastor; o bom Pastor dá a sua vida (psyche) pelas ovelhas. (João 10:11)


Respiração de vida, fantasma, princípio vital, alma, anima.

Vide neste glossário sobre as três partes da alma (divisão tripartite da alma):

Philokalia

Kallistos Ware
Teófano y los otros autores citados en el Arte de la Oración, distinguen en el hombre tres elementos: el cuerpo, el alma y el espíritu, que Teófano describe así: "El cuerpo está hecho de tierra; no es por lo tanto algo muerto, sino por el contrario, algo vivo, provisto de un alma viviente. En esta alma ha sido insuflado un espíritu, el espíritu de Dios, destinado a conocerlo, glorificarlo, buscarlo y a gustar y encontrar la alegría en El y en ninguna otra cosa". El alma es, por consiguiente, el principio fundamental de la vida, lo que hace de un ser humano algo viviente, por oposición a una masa de carne inanimada. Sin embargo, mientras que el alma existe ante todo sobre el plano natural, el espíritu nos pone en contacto con el orden de las realidades divinas. Es la facultad más elevada del hombre y la que nos hace aptos para entrar en comunión con Dios. En tanto que tal, el espíritu del hombre está estrechamente ligado a la tercera Persona de la Santa Trinidad, el Espíritu Santo o Espíritu de Dios; pero, a pesar de esta estrecha conexión, no son idénticos. Confundirlos nos conduciría al panteísmo.

El cuerpo, el alma y el espíritu tienen, cada uno su manera particular de conocer: el cuerpo conoce por los cinco sentidos, el alma por el razonamiento intelectual, el espíritu por la conciencia, por una percepción mística que trasciende los procedimientos ordinarios de la razón humana.


Leituras


Perenialistas

René Guénon
  • O Homem e seu devir segundo o Vedanta
    • En razón de su naturaleza "mental", el dominio de la manifestación sutil puede designarse como un mundo ideal, a fin de distinguirle así del mundo sensible, que es el dominio de la manifestación grosera; pero sería menester no tomar esta designación en el sentido de la del "mundo inteligible" de Platón, ya que las "ideas" de éste son las posibilidades en el estado principial, que deben referirse al dominio informal; en el estado sutil, no puede tratarse todavía más que de ideas revestidas de formas, puesto que las posibilidades que conlleva no rebasan la existencia individual (NA: El estado sutil es propiamente el dominio de la psyche, y no el del nous; éste corresponde en realidad a buddhi, es decir, al intelecto supraindividual.). Sobre todo, sería menester no pensar aquí en una oposición como la que a algunos filósofos modernos les agrada establecer entre "ideal" y "real", oposición que no tiene para nos ninguna significación: todo lo que es, bajo cualquier modo que sea, es real por eso mismo, y posee precisamente el género y el grado de realidad que convienen a su naturaleza propia; lo que consiste en ideas (ese es todo el sentido que damos a la palabra "ideal") no es ni más ni menos real por eso que lo que consiste en otra cosa, puesto que toda posibilidad encuentra lugar necesariamente en el rango que su determinación misma le asigna jerárquicamente en el Universo. XIII
Frithjof Schuon
Mas há ainda um outro tipo de ternário, cujo exemplo mais imediato é a hierarquia dos elementos constitutivos do microcosmo, corpus, anima, spiritus, ou soma, psyche, pneuma. O ternário vedantino das qualidades cósmicas, tamas, rajas, sattwa, pertence à mesma ordem. Esse ternário não se incorpora na união de dois polos complementares, tendo em vista um terceiro elemento, superior ou inferior, interno ou externo, mas nos aspectos qualitativos do espaço medido a partir de uma consciência que aí se encontra localizada: dimensão ascendente ou leveza, dimensão descendente ou peso, dimensão horizontal disponível para as duas influências.

O próprio ternário que havíamos focalizado anteriormente - o de Sat-Chit-Ananda - também tem um fundamento espacial, mas puramente objetivo: são as três dimensões do espaço: altura, largura e profundidade. A primeira corresponde ao princípio masculino, a segunda, ao princípio feminino e a terceira, ao fruto, que é intrínseco ou extrínseco; esta última distinção é expressa justamente pela posição do triângulo. Aliás, o novo ternário que focalizamos aqui - corpo, alma, espírito, ou obscuridade, calor, luz - também se encontra no triângulo e de duas maneiras bem instrutivas. Quanto à primeira, o espírito localiza-se no ápice e, então, a imagem exprime a transcendência do Intelecto em relação à alma sensível e ao corpo que, neste caso, são colocados no mesmo plano, todavia com a diferença de que a alma se situa à direita, lado positivo ou ativo. Quanto à segunda, o corpo situa-se no ápice inverso; então, a imagem exprime a superioridade da alma e do espírito em relação ao corpo.

E isso indica dois aspectos do ternário divino correspondente. Num sentido, o mundo é o "Corpo" de Deus, sendo sua "Alma" o Ser, na qualidade de matriz dos arquétipos, e seu "Espírito", a Essência. Num outro sentido - e vamos, então, de encontro ao rigor vedantino -, a Essência ou o Superser é o "Espírito" de Deus, ao passo que a subordinação de Mâyâ ou da Relatividade se encontra expressa pela justaposição do Ser e da Existência na base do triângulo, portanto, da "Alma" e do "Corpo".

Ananda Coomaraswamy
  • Artigos seletos de Metafísica
    • Dichos aún más explícitos pueden ser citados de fuentes sufîs, donde el alma (nafs) es distinguida del intelecto o espíritu (aql, ruh) como la Psique es distinguida del Pneuma por Filon y en el Nuevo Testamento, y como el anima es distinguida del animus por William de Thierry. Para el enciclopédico Kashfu'l Mahjub, el alma es el «tentador», y el tipo del infierno en este mundo. Al-Ghazâlî, quizás el más grande de los teólogos muslimes, llama al alma «el mayor de vuestros enemigos»; y más que eso difícilmente podría decirse de Satán mismo. Abu Sâ'îd pregunta: «¿Qué es el mal, y cuál es el peor mal?» y contesta, «El mal es "tú", y el peor mal "tú" si tú no lo sabes»; por consiguiente, se llamaba a sí mismo un «Nadie», negándose, como el Buddha, a identificarse a sí mismo con ninguna «personalidad» nombrable. Jalâlu-d-Dîn Rumî, en su Mathnawî, repite que el mayor enemigo del hombre es él mismo: «Este alma», dice, «es el infierno», y nos conmina a «matar el alma». «El alma y el Shaitân son un único ser, pero toma dos formas; esencialmente uno desde el comienzo, devino el enemigo y envidiador de Adam»; y, de la misma manera, «el Ángel (Espíritu) y el Intelecto, los asistentes de Adam, son de un único origen pero asumen dos formas». El ego mantiene su cabeza erguida: «la decapitación significa matar el alma y apagar su fuego en la Guerra Santa (yihâd)»; y tanto mejor para quien gana esta batalla, pues «quienquiera que está en guerra consigo mismo por amor de Dios,... su luz oponiéndose a su obscuridad, el sol de su espíritu nunca se pondrá» «Este es el combate que Cristo, Con su Amor y Luz internos, Mantiene dentro de la naturaleza del hombre, para disipar La Cólera de Dios, a Satán, el Pecado, y la Muerte, y el Infierno; Para devorar el sí mismo humano, o la Serpiente, Y levantar un Ángel de él por Su Poder». (John Byrom) ¿Quién es «Satán» Y «Dónde Está El Infierno»?
    • «El Cielo y la Tierra: cásense ellos de nuevo». Su matrimonio, consumado en el corazón, es el Hieros Gamos, Daivam Mithunam, y aquellos en quienes ha sido cumplido no son ya alguien, sino como es «El que jamás devino alguien». Las palabras de Plotino: «Amor es de la misma naturaleza de la Psique, y de aquí que la constante conyugación de Eros con las Psiques en las pinturas y los mitos» podría haberse dicho también de la mitad de los cuentos de hadas del mundo, y especialmente de las «pinturas y mitos» indios de Shrî Krishna y las Lecheras, cuya historicidad niegan acertadamente los comentadores indios, afirmando que todas estas son cosas que pasan en la experiencia de todos los hombres. Tales son, ciertamente, «los erotika (sánscrito srngâra) en los cuales parece que tú, oh Sócrates, estuvieras iniciado», como dice Diotima, y a los cuales efectivamente Sócrates respetaba tan profundamente. ¿Quién es «Satán» Y «Dónde Está El Infierno»?
    • Esto nos introduce a «Soma», de quien tendremos mucho que decir. Pues él también, el Rey Soma, es la víctima: Agni el comedor, Soma el alimento aquí abajo, el Sol el Comedor, la Luna su alimento y oblación allí arriba (Shatapatha Brâhmana XI.1.6.19, X.6.2.1-4, y passim). No podemos desarrollar aquí esta relación en toda su extensión excepto para decir que «cuando comedor y alimento (adya = purodâsa, torta sacrificial) se unen (ubhayam samâgacchati), ello es llamado el comedor, no el alimento» (Shatapatha Brâhmana X.6.2.1), es decir, hay una asimilación en ambos sentidos de la palabra; que esta asimilación es también el matrimonio efectuado la noche antes de la salida de la luna nueva (amâvâsya, «cohabitación», Pânini III.1.122) cuando ella entra (pravisati) en él (Jaiminîya Upanishad Brâhmana I.33.6); que el Sol y la Luna son los mundos divino y humano, Om y Vâc (Jaiminîya Upanishad Brâhmana III.13, 14), (es decir, el mismo y el sí mismo); y nuevamente, que el Sol es Indra, la Luna Vrtra, a quien él traga esa noche antes de que aparezca la luna nueva (Shatapatha Brâhmana I.6.4.18, 19). De una correlación de este pasaje con Shatapatha Brâhmana II.4.4.17-19, se desprende, ciertamente, que Vrtra es la esposa del Indra solar - cf. Rig Veda Samhitâ X.85.29, donde la esposa del Sol, que entra en él (visati patim), es originalmente ofidiana, y solo adquiere pies en su matrimonio (como en el matrimonio de una sirena con un humano); y que hay más de una manera de «matar» a un dragón. Todo esto expresa la relación entre el Soplo y el «sí mismo elemental», Eros y Psique, el «Espíritu» y el «alma», y tiene su paralelo en las palabras del Maestro Eckhart «El alma, en su ardiente búsqueda de Dios, deviene absorbida en Él... justamente como el sol tragará y disipará a la aurora» (ed. Evans, I, 292; cf. Dante, Paradiso XXVII. 136-138), que, ella misma, es una «serpiente» (apâd) en el comienzo (Rig Veda Samhitâ I.152.3, VI.59.6). Atmanyajña: El Sacrificio de sí Mismo
    • Otro punto de importancia en conexión con esto: aunque el punto de vista védico presume necesariamente una inmortalidad, es decir, una atemporalidad de todas las potencialidades del ser que subsisten tipalmente en el mismo (y esto, desde el punto de vista del mismo, puede considerarse como una existencia eterna en la imagen del mundo, no meramente de cada individuo, sino de cada acto de cada individuo sobre cualquier plano del ser), una inmortalidad de este tipo no ha de considerarse en modo alguno como una inmortalidad desde el punto de vista de una consciencia individual. Se afirma con suficiente claridad que tanto la inmortalidad relativa de los Ángeles, como la inmortalidad absoluta de la Realización son condiciones que dependen enteramente del esfuerzo individual; o, como se expresa desde un punto de vista más limitado en la tradición cristiana, cada individuo debe trabajar por su propia salvación. Por así decir, no puede haber ninguna «inmortalidad» para la mónada individual que no ha adquirido un «alma» por el debido cumplimiento de las Obras, o realizado el mismo ya sea parcialmente como un Viajero o completamente como un Comprehensor. En cuanto a los seres infrahumanos, «las pequeñas criaturas, que retornan continuamente», de quienes se dice «Nace y muere», el suyo es un «tercer estado»; su curso es efímero, y no es por el devayâna ni por el pitryâna, aunque no se excluye la posibilidad de que incluso un animal, bajo circunstancias especiales, pueda desarrollar una consciencia con un valor superviviente. Y en cuanto a esos seres humanos en la forma, pero en absoluto menschlich (= humanos) en la naturaleza, que no cumplen siquiera una virtuosidad (kâusalya) en las Obras, se dice que su Psique renace en matrices animales, o alternativamente que se pierde. De aquí (por supuesto solo desde el punto de vista humano, puesto que no hay ninguna superioridad de un estado sobre otro a los ojos del mismo) la suma importancia del nacimiento en la forma humana; pues aquí y ahora se determina si el individuo heredará o no la Vida Eterna, o al menos una posibilidad renovada de ganar la Vida Eterna. Además, el Veda es el cuerpo de la Verdad en el que está establecida la vía de la vida; y esta Verdad, eterna en la consciencia del mismo (sin distinción entre «conocimiento» y «ser»), se transmite como ha sido «escuchada», por una sucesión de Profetas (rshayah) de manvantara en manvantara. El Diluvio en la Tradición Hindú
    • Toda nuestra tradición afirma por todas partes que «hay dos en nosotros»; las «almas» mortal e inmortal platónicas, los nefesh (nafs) y ruah (ruh) hebreos e islámicos, el «alma» y el «Alma del alma» de Filon, el Faraón y su Ka egipcios, los Sabios Exterior e Interior chinos, los Hombres Exterior e Interior, la Psique y el Pneuma cristianos, y el «sí mismo» (atman) y el «Sí mismo Inmortal del sí mismo» (asya amrta atman, antah purusha) vedánticos - uno el alma, el sí mismo o la vida que Cristo nos pide que «odiemos» y «neguemos», si queremos seguirle, y el otro el alma o el sí mismo que puede salvarse. Por una parte se nos manda, «Conoce tu sí mismo», y por la otra se nos dice, «Eso (el mismo inmortal del sí mismo) eres tú». Entonces surge la pregunta, ¿En quién, cuando yo parta de aquí, estaré yo partiendo? ¿En mi sí mismo, o en el mismo Inmortal de mi sí mismo? EL SIGNIFICADO DE LA MUERTE
  • O que é civilização?
    • ... o conceito tradicional evita a confusão direta entre animus e anima; em psicologia animus representa o princípio superior como é encarado pelas mulheres, e, anima o princípio superior encarado pelos homens. O Sopro ou Hálito Central ou princípio da Vida (Spiritus est qui vivificai, caro non prodest) "não é masculino, nem feminino, nem neutro": no que se refere ao casamento sagrado, tanto para os homens como para as mulheres sempre é "o Noivo", pois no pensamento cristão e no indiano "toda a criação é o feminino de Deus". É com relação a isto que temos de entender a doutrina do "renascimento como homem" como uma condição de salvação: isso não significa que todos os homens possam ser salvos e todas as mulheres estejam perdidas, mas tem a ver com a natureza respectivamente viril ou intelectual e feminina ou sensível que coexistem em todo homem e em toda mulher, como coexistiam em Adão; é tão possível uma mulher desempenhar a parte masculina como um homem ser "efeminado"; por exemplo, a estética moderna, à qual tantos homens dedicaram as próprias energias, é basicamente (e como o próprio mundo implica) uma ciência sentimental que contrasta neste aspecto com as teorias mais antigas e mais viris que correlacionavam a arte com a cognição em vez de correlacioná-la com o simples sentimento. O Homem que há "num homem qualquer" (Fulano) é o mesmo Homem que existe "numa mulher qualquer" (Fulana); e é deste Homem Comum (que também é a Razão Comum de Heráclito e o Homem à imagem de Deus de Filón) que o eu exterior de qualquer homem ou mulher é apenas o reflexo ou a sombra e, estritamente falando, apenas o veículo mortal temporário. De qualquer modo anima é uma palavra pouco apropriada para o princípio superior, visto que na realidade é a palavra que indica a "alma" carnal ou animal (nejes, brutatman), ao passo que o Daimon (Demônio) imanente (Yaksa), que é o Guia ou Duque (hegemon, nei) da alma, é o Espirito (ruah, paramatman).
Julius Evola

Filosofia

Porfírio
De las partes del alma.

No es sólo en lo que a estas facultades se refiere en lo que difieren los antiguos. Hay, además, entre ellos, un profundo desacuerdo acerca de las siguientes cuestiones: ¿Cuáles son las partes del alma? ¿Qué es una parte? ¿Qué una facultad? ¿Qué diferencia hay entre una parte y una facultad?

Los estoicos dividen el alma en ocho partes: los cinco sentidos, la palabra, la potencia generatriz, y, por último, el Principio dirigente, que tiene a las demás facultades por ministros, de suerte que el alma está compuesta de una facultad que manda y de facultades que obedecen.

En sus escritos sobre la Moral, Platón y Aristóteles dividen el alma en tres partes. Esta división ha sido adoptada por la mayor parte de los filósofos posteriores, que, sin embargo, no han comprendido que la finalidad de esa división no era otra que la de clasificar y dividir las virtudes. En efecto, si se considera esa división en sí misma, se ve que no abarca todas las facultades del alma: no comprende ni la Imaginación, ni la Sensibilidad, ni la Inteligencia, ni las Facultades naturales (potencia generatriz y potencia nutritiva).

Otros filósofos, como Numenio, no admiten una sola alma tripartita, como los anteriores, ni tampoco dividida en dos partes (parte racional y parte irracional), sino que creen que tenemos dos almas, una racional y otra irracional. Algunos de éstos atribuyen inmortalidad a las dos almas; otros, en cambio, sólo al alma racional, y piensan que la muerte no se limita a suspender el ejercicio de las facultades que pertenecen al alma irracional, sino que además disuelve la esencia de ésta. Por último, los hay que creen que los movimientos, en virtud de la unión de las dos almas, son dobles, porque cada una de ellas siente las pasiones de la otra. TRATADO DE LAS FACULTADES DEL ALMA (fragmentos em Stobeo)


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Responsável

Murilo Cardoso de Castro Doutor em Filosofia, UFRJ (2005)

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